martes, 20 de febrero de 2018

He sabido...

He sabido vivir con abundancia,
Y también con un par de monedas bastardas en mi alcancía...
He sabido vivir con el gozo de la salud...
Y también cuando la carne gime en su dolor y el espíritu en su lamento...
He sabido vivir en sabrosa compañía,
Y he bebido el sumo de amargas soledades...
He sabido del bien y del mal, supe llorar y sabré reír...
Pero nunca sabré que hay en la bolsa del destino...

viernes, 16 de febrero de 2018

Reseña de revista Letra Sucia sobre mi poesía. @phletra

El 29/01/2018 14:51, "Letra Sucia" escribió: Buenas tardes Bruno, hemos estado pendientes de comunicarnos contigo. Queríamos revisar a profundidad tu poemario primero. La verdad es que nos ha gustado mucho y de entrada queremos agradecerte por compartirnos tu manuscrito.  Consideramos que posee a primera vista 2 grandes virtudes la brevedad y la ligereza. En general al hacer nuestra revisión encontramos una poesía delicada, apacible y sencilla en el buen sentido de la palabra.  Otro punto que mencionamos mucho en nuestra retroalimentación fue lo visible que son las figuras y descripciones que encontramos en tus poemas. Es una poesía no solo para leer, sino para imaginar. Permite al lector visualizar claramente cada poema en su mente y ese es un poder muy valioso en la literatura.  

lunes, 12 de febrero de 2018

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Publicación en el blogg de Letra sucia.

http://letrasucia.blogspot.com.uy/?m=1

Lontananza.

La lluvia había terminado ya. De regreso a casa me envolvió una densa melancolía a la cual ya se le había hecho costumbre acudir a buscarme al trabajo y acompañarme después. Cargar con ella volvía mis pasos pesados y lentos. Al final del camino me esperaba mi casa, no se en realidad si me esperaba o sólo podría decirse que estaba allí, sin otro remedio que esperarme. Al entrar vi que la noche estaba sentada en el sofá, se metió por las ventanas que se quedaron adormecidas con el tenue sol de la tarde, que salió a husmear cuando la lluvia se marchó...buscando charcos donde reflejar su brillo, y salir en rescate de barquitos de papel que naufragaron en mares desiertos, abandonados... Con migo también entró el silencio, con sus botas de plomo y mirada adusta. Una vez más la noche me observa, callada, tranquila…con su característica paciencia... Con su pálido rostro de gris tiza y su negro manto perlado, asiste al sepelio de otro día. Otro día que pasa. Otro día que muere engrosando la lista del calendario, muere sin dejarme nada, se diluye sin esencia para caer en el agujero del tiempo... Pero habrá otro día, otro que quitará el negro manto perlado para que penetre la luz de otro sol que no es igual al de ayer, aunque es el mismo... Día que traerá consigo su carga de destino que vaciará sobre mi mesa con despotismo y arrogancia, solo para morir despacio, satisfecho y humillado bajo un manto perlado. No hay escape. Todo gira, nada es recto ni lineal en éste universo, todo gira en torno a...que a su vez gira... Así también el tiempo gira, el infinito no es una línea sin final, sino aquello cuyo final está unido a su principio y se confunden entre sí. La vida es igual... Da vueltas en torno a quien sabe que. Nada escapa al círculo, nada escapa al infinito. Lo dijo el sabio Salomón hijo de David: " nada nuevo hay debajo del sol". Todo lo que es alguna vez fue y algún día será. Como aquella mañana del día después. Después de aquella tormenta de ayer, de la lluvia que cayó igual que las que cayeron antes, igual que las que van a caer... Pero, ¿ dónde está el escape? ¿ Dónde está la falla en el círculo? ¿Cuando abandonamos el laberinto? No hay tal escape, tenemos que crearlo, perforar el tiempo... Romper el espacio... Pero, ¿ podrá el río salir de su cauce y hacer que sus aguas nunca lleguen al mar? ¿Y el ave que vuela, podrá sin detenerse volar? Miro hacia atrás y veo los mendrugos de pan, aquellos que dejé para marcar el camino de regreso. Pero no volveré, veo mi casa en la lontananza...mi pan, mi vino,mi cosecha, mi reposo...mi principio y mi fin.

lunes, 5 de febrero de 2018

Lluvia

Agua que cae del cielo... Lluvia que limpia el aire y lava los patios impregnados de recuerdos de noches de verano... Recuerdos calientes de niños alados... La tierra te adora y te absorbe hasta sus entrañas profundas... Llanto plomizo del cielo, sonrisa colorida de jardines... Limpia y refresca la lluvia, pero también diluye el dulce sabor de las uvas... Y el amargo perfume de las rosas.

jueves, 25 de enero de 2018